

Así que siendo hongos que han crecido por encima, resulta que son limpiables.
Dado el grosor, el método escogido para la limpieza es puramente mecánico, porque no he encontrado ningún potingue que pueda eliminar esa costra que a lo largo de los años van dejando los hongos al secarse (el Cillit Bang no le hace absolutamente nada, y cosas más agresivas como disolventes podrían estropear el plástico y probablemente tampoco eliminaran la costra seca). Yo he escogido un destornillador con la cabeza anchita pero bastante afilado. Con un destornillador grueso no iría bien para clavar en los hongos secos, y con una escarpa pequeña seguramente acabaríamos rayando el plástico al estar demasiado afilada.

Hay que apretar poco y procurar pasear el destornillador manteniéndolo plano para no rayar el plástico, con tiento llega a quitarse todo sin estropearlo.


Hay que ser meticuloso para limpiar todos los rinconcillos.


Luego se le pasa un estropajo verde nuevo y se frota en seco un poco por todas partes para quitar residuos y se lava bien con agua y jabón.
Y claro, luego la cosa pedía a gritos que se limpiaran las gomas de los perfiles adyacentes, se puliera el aluminio de éstos, se pintara la zona…


…y se hiciera lo mismo con las otras tres asas... y con todo el resto de la caravana. Pero hoy no: ¡ma-ña-na!






